La Cultura de Paz

La cultura de paz es una idea estructurada en acciones individuales y colectivas que involucra a toda la sociedad para el desarrollo de la paz, respeto a los derechos humanos y la convivencia pacífica entre la diversidad cultural de los pueblos. Los Estados promueven la cultura de paz según los contextos nacionales, respetando las integridades e identidades de las personas con el afán de mantener un diálogo constante destinado a la comprensión de los demás a través de la construcción de una paz para todos en la sociedad.

Los Acuerdos de Paz marcaron líneas estratégicas para la construcción de la paz por medios pacíficos que terminaron con la conflictividad social, política, étnica y cultural, razones que ocasionaron el conflicto armado interno. A partir de la firma de la paz, el proceso de la construcción democrática para vivir en armonía social han sido las dinámicas, para comprender las razones de las reivindicaciones que son parte del proceso en la construcción de la paz.

Para la construcción de la paz debemos de comprender la realidad nacional porque somos un país multiétnico, multilingüe y pluricultural, que induce a comprender las diferencias sociales, culturales y políticas, para la generación de cambios de actitudes y comportamientos para evitar la violencia y construir la paz. En este propósito resulta esencial las acciones institucionales para responder a los compromisos de los Acuerdos de Paz para el desarrollo social y humano en Guatemala.

Para lograr la paz, requiere del reconocimiento de los diversos factores que limitan la paz, las acciones de violencia, la intolerancia, el racismo y discriminación, que son acciones humanas que afectan a todos los integrantes de comunidades y colectivos sociales que conforman la sociedad. La comprensión de la violencia en las diversas formas parte desde las interacciones familiares, intrafamiliares y lo percibido en los medios de comunicación que afectan según los contenidos escritos y visuales.

Reconocer la necesidad de la paz, también es reconocer los factores que inciden en la violencia caracterizada por la fuerza y dominio, expresado en agresiones físicas, psicológicas, morales y verbales, practicado por individuos y grupos en menosprecio de la vida humana. Estas acciones en contra de la paz generan una sociedad insegura, desconfiada y agresiva, factores incidentes que perturban el desarrollo humano en sus potencialidades.

Cuando la integridad física de las personas es perturbada por la violencia genera miedo y desconfianza en los entornos sociales, ocasionando crisis social. Suman a estas tendencias el tratamiento excluyente y discriminatorio que provoca desigualdad social y estas son razones para la construcción de un cambio de valores para la paz.

Es de considerar que la cultura de paz es una herramienta para ir cambiando actitudes y comportamientos para construir la paz con ética, reconocer la vida, la libertad y la dignidad de las personas. El tema de la paz es amplio, en la formación de valores para una cultura que abarca el sistema educativo formal e informal, la formación profesional del servidor y servidora pública y mecanismos para promover la formación y participación ciudadana para construir en proceso de paz en Guatemala.

En nuestro contexto la cultura de paz se funda en los valores, actitudes y comportamientos que promueven la tolerancia, solidaridad, cooperación y respeto a los derechos individuales y colectivos. Es también el respeto a la vida y la dignidad humana, para una convivencia de empatía, justicia y desarrollo físico, mental y espiritual y cultural.

  • Practicar la tolerancia, para el respeto en la diversidad, aceptando a los demás en su manera de ser, aunque pueda ser diferente a la nuestra.
  • Expresar la solidaridad, como esperanzas y fortalezas en nuestra manera de pensar, compartiendo, observando, cuando apoyamos en la comunidad.
  • La cooperación, cuando facilitamos en las gestiones públicas y privadas, haciéndolo con entusiasmo con los medios que tenga para el beneficio mutuo.
  • La justicia, como un valor superior en donde las personas que lo componen tienen que ser justas, sabias, prudentes, fuertes y moderadas. La persona justa se preocupa por los otros, con voluntad y no dañar a ninguno

Con estas acciones, la cultura de paz promueve el fortalecimiento de las instituciones democráticas y garantiza la plena participación ciudadana para lograr el desarrollo integral, el progreso y la democracia. Al fomentar el respeto a la diversidad, el pluralismo y rechaza todas las formas de discriminación por razones de origen étnico, cultural, económico, religioso, ideológico, edad, género, orientación sexual, nivel educativo y capacidades físicas.

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